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TODAVÍA NO DEBEMOS PRENDER LAS ALARMAS

 

 

 

SALA DE REDACCIÓN

patincolombia.com

 

El inicio de Colombia en los Campeonatos Mundiales no es como para asustarse. Al igual que el año inmediatamente anterior, Corea del Sur impuso su conocimiento previo de la pista en Anyang y se convirtió en el gran protagonista.

 

Colombia por su parte necesitó acomodarse y empezó a evolucionar jornada tras jornada hasta alcanzar la punta, la cual no cedería nunca.

 

Lo que pasó en el primer día de competencias aquí en Cali no fue sino la exhibición de un equipo que sintió la presión en su condición de anfitrión y que muy seguramente, que es lo que esperamos todos, se va a ir soltando prueba por prueba. Lo de anoche fue puro miedo escénico.

 

Por ejemplo, hubo mejorías con respecto al mundial asiático, especialmente en lo que respecta a la presentación entre los velocistas juveniles. Si bien nada parece claro para los fondistas, donde los coreanos se mostraron demasiado fuertes, los velocistas se exhibieron como los más rápidos y con posibilidades de seguir sumando.

 

En lo que respecta a los mayores, un sabor agridulce dejó la presentación de las velocistas mayores damas, especialmente porque en la prueba clasificatoria de los 300 metros habían registrado los dos mejores tiempos con Berenice Moreno y Jénnifer Caicedo, respectivamente. Ahora bien, condiciones y la demostración que están bien para seguir peleando es inegable y eso parece  ser  lo positivo entre la frustración de anoche.

 

En los mayores varones, también todos sabíamos de las limitadas posibilidades que se tenían para ser protagonistas. Ahora nos toca esperar la inspiración de un Jorge Luis Cifuentes quien pudiera pelear codo a codo con los que ya demostraron que vinieron a ser los héroes: el italiano Fabio Francolini, el neocelandés Scott Arlidge, el francés Yan Guyader y el estadounidense Joseph Mantia. En los velocistas, a diferencia de las damas el ganar una medalla, así sea de bronce, sería un gran triunfo. Camilo Orozco decepcionó y parece no haber encontrado la forma tras la recuperación de su lesión en Santiago de Chile.

 

Así estás las cosas para Colombia, con un tímido comienzo pero con varias alternativas como para seguir soñando con el oro.