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DE TANTO ESCUCHARLO, “INMARCESIBLE” SE VOLVERÁ DESCIFRABLE PARA EL MUNDO DEL PATINAJE
Por ORLANDO RUSSO DÍAZ Patincolombia.com
Este martes partirá una nueva ilusión. Y qué tan diferente es el patinaje con respecto a las otras disciplinas de este país. La mayoría siempre se embarcan en sus sueños de manera anónima: Sin despedidas más que las de sus propios familiares y claro, cuando regresan con algún resultado, la vieja y trillada frase de los periodistas: “Se fueron sin mucha bulla y regresaron con la gloria”.
Pero en el caso del patinaje, las cosas son a otro precio, pues además de las ambiciones personales lo que siempre estará en juego será el prestigio del mejor patinaje del mundo. Bulla se hace, como a ninguna otra delegación; los medios van a estar allí registrando un nuevo capítulo de la historia y el país organizador, anhelando que en su pista ya ruede la mancha roja como se le reconoce el andar de nuestra selección.
Otro detalle como para que lo digiramos: Todos, absolutamente todos los integrantes de la selección, tanto en mayores como en juveniles de ambas ramas, tienen las mejores posibilidades de acceder al podio.
Es tan completa nuestra selección, que si bien existe una presión, pues todas las 50 naciones que han confirmando su participación van a querer arrebatarnos el cetro, lo que no podemos poner en duda que nuestro himno nacional, con su ¡Oh gloria! Terminará en el inconciente de cada uno de los asistentes del evento orbital.
Y sólo esas dos palabras, pues para ellos el “inmarcesible” será un trabalenguas difícil de descifrar. Pero bueno, lo que se quiere significar es que estén seguros de que allí en Korea, al otro extremo del planeta, a miles de kilómetros, distante 11 horas de rotación terráquea, estos colombianos se batirán como leones, no buscando la gloria, porque ya la tienen, sino luchando por mantener el prestigio de ya seis años, donde hemos sabido consolidarnos como gran potencia, como otrora lo fueran los italianos y los estadounidenses.
Tal vez la gran presión para los nuestros recaerá en nuestro propio país, cuando los escépticos de siempre van ha querer minimizar los resultados dizque porque el patinaje no es deporte olímpico, o por lo menos en la programación de verano. No será difícil encontrar al periodista tratando de convencer a su audiencia que en Korea seguimos compitiendo con “mochos”, con deportistas de poco talante y que definitivamente esta disciplina es una farsa y de ausencia total del alto rendimiento.
Lo único que debemos recordar siempre, es que Mundial es Mundial, y así sea el de maras, quienes asisten al evento orbital es porqué creen tener condiciones de aspirar al podio. Es que el que no conoce es como el quien no ve.
Quienes hemos tenido la fortuna de estar en más siete campeonatos mundiales en los cuatro puntos cardinales del globo, sabemos y nos rendimos a los pies de la categoría de quienes han sido, definitivamente, nuestros mejores embajadores.
Bienvenidos Campeonatos Mundiales de Anyang… No vemos la hora de que los nuestros comiencen esta nueva página. ¡Suerte muchachos!
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