|
|
COLOMBIA TIENE EL PATINAJE EN SUS VENAS
Por ORLANDO RUSSO DíAZ patincolombia.com
En esta ocasión nos ocuparemos de la Séptima Copan América, la tercera que se disputa en nuestro país y en donde durante cinco días más de mil 700 deportistas intentarán esculpir sus nombres con moldes dorados. Desde cualquier punto de vista, un éxito asegurado que demuestra una vez más el poder de convocatoria de nuestra federación y el liderazgo que la Confederación Panamericana ha alcanzado en el ámbito continental.
Más de 300 deportistas extranjeros provenientes de Estados Unidos, El Salvador, Costa Rica, Honduras, Venezuela, Colombia, Chile y Argentina, se unirán al gran pelotón colombiano para dirimir uno de los eventos más exitosos de los últimos tiempos: Por la cantidad y calidad de quienes estarán en cada una de las pruebas.
Para la organización un reto muy difícil pero que gracias a toda esa experiencia acumulada desde cuando en Barrancabermeja se disputó el Primer Panamericano Juvenil, sabrán manejarlo.
Desde 1994, nuestro país dio rienda suelta a su capacidad organizativa sin olvidarnos de los también exitosos eventos del pasado como los Campeonatos Mundiales de Patinaje Artístico de 1980 y 86; del Mundial de Hockey Patín en 1988; y los Mundiales de Carreras de 1984 y 1990 en Bogotá y Bello, respectivamente.
Ya en la era Ferreira, en una estrategia de masificación y comercialización, los eventos “Made in Colombia” se convirtieron en certámenes de mucho éxito, pues no sólo cumplieron el cometido de masificar sino que abrieron las puertas para que la empresa privada creyera en el producto. Desde 1996 Malta Cervunión-Avianca y Harinera del Valle, con su producto de Pastas La Muñeca, han invertido en el patinaje nacional más de seis mil millones de pesos, convirtiéndose en la federación nacional aficionada más solvente.
Todo comenzó en Barrancabermeja con los Panamericanos Juveniles; en el 1995 se celebraron en Girón, Santander, los Mundiales de Patinaje Artístico en ambas categorías; un año más tarde el “puerto petrolero” vio nacer los juveniles con el Mundial de Carreras; en el 97 se disputó el Primer Mundial de Clubes en Bogotá que a propósito es un proyecto que se debe retomar y puede ser también de mucho éxito; en el 1999 se disputaron en la capital del país los Campeonatos Mundiales de Artístico, que sirvieron además para proclamar, por segunda vez, a nuestro crédito Edwing Guevara como el mejor patinador del orbe.
A finales del siglo XX y comienzos del XXI se realizaron, también en Barrancabermeja, los Mundiales de Carreras y el Mundial de Hockey Patín. También fuimos sede de los Panamericanos de todas las modalidades como clasificatorio a los Juegos de Santo Domingo y las ediciones de las Copa América en Yopal, Medellín y ahora Cali.
Así las cosas, todo lo que estamos viviendo en la actualidad no ha sido producto del azar. Todo se diseñó pensando en un objetivo a largo plazo y a fe que se ha cumplido. Ese proceso que incluyó dirigencia y deportistas terminó por consolidar a nuestro país como el punto de partida del futuro de este deporte en el universo del patín.
Para la Confederación un capítulo más que incluirá igualmente la Segunda Parada del Circuito de la Américas de Maratones que ya tiene asegurada, en Maracaibo, Venezuela, su tercer evento en serie.
Con todo lo anterior resulta fácil advertir el por qué de los resultados; el por qué Colombia está en la cúspide de la élite mundial; por qué sus deportistas son los mejores y por qué su dirigencia sigue acrecentando su prestigio. El patinaje en Colombia se convirtió en una verdadera industria y en una empresa que ha tomado ventaja con respecto a sus demás colegas. No en vano esta disciplina fluye como sangre por las venas hasta el corazón de los colombianos quienes nos hemos convertido también en ganadores gracias a sus triunfos. |